Inicia la XX edición del festival Cuerpos en Tránsito con una triste retrospectiva de la danza local

Entradas gratuitas para la audiencia en general, acierto  de la organización de la muestra dancística 

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ESCENA NORTE

Columna

Por Eunice Contreras

Tijuana BC, 20 de abril de 2018.- Este jueves 19 de abril dio inicio la XX Edición de la Muestra Internacional de Danza Cuerpos en tránsito, con una triste retrospectiva de la danza local.

Es duro voltear al pasado y ver que el tiempo ha hecho estragos en el movimiento de la danza en Tijuana, en donde no estuvieron incluidos algunos actores de la danza local que, al igual que los considerados, Subterráno Danza Contemporánea, Grupo de Danza Minerva Tapia y Contracuerpo Laboratorio Escénico, antes Compañía de Danza Jorge Domínguez, representan por mucho a la danza contemporánea de Tijuana no solo al interior del país, sino también en el ámbito de lo internacional.

En este sentido, hicieron falta artistas que han marcado para bien con su trabajo escénico la consolidación de la que alguna vez gozó la organización de esta muestra, tales como, Dora Arreola, Lux Boreal, Péndulo Cero, la desaparecida agrupación mexicalense Paralelo 32, entre otros.

Haciendo breve análisis de lo ocurrido en la Sala de Espectáculo del CECUT la noche del jueves, y considerando que la muestra en cuestión  con el paso del tiempo ha ido perdiendo fuerza desde su programación, formato de actividades, así como el hecho de que su audiencia esté integrada por el mismo gremio dancístico de la región y no propiamente por un público diverso, es necesario enumerar factores que lejos de ayudar a consolidar a Cuerpos en Tránsito como un lo que algún día fue, un gran foro de expresión dancística contemporánea; hoy se ha convertido en un templete que no exige calidad artística, por lo menos, en lo que a la danza local se refiere.

Así, nos tocó observar coreografías de tres creadores locales cuyas propuestas han pasado por Cuerpos en Tránsito a lo largo de veinte años, y que nos muestran sus glorias pasadas como un vaporoso recuerdo escénico falto de precisión, ejecución y sobretodo nivel interpretativo.

En el caso de Subterráneo Danza Contemporánea que dirige Gregorio Coral, puso sobre la platea la pieza “Contraluz”. Experto en generar imágenes bellas para la lente de cualquier fotógrafo, queda a deber en términos de construcción coreográfica, así como lenguaje corporal definido, en donde como ya es costumbre en su trabajo escénico, nos muestra cargadas sin hilación de movimiento, dejando de lado la fluidez dancística.

“Contraluz”, pareciera pues, un vestido de corte “diferente” hecho con el mismo rollo de tela con el que ha venido confeccionando anteriores creaciones, esto sin contar que de acuerdo a la débil ejecución del trío interpretado por él mismo, Adriana Coral y Mónica Gómez, sugieren falta de ensayos y entrenamiento.

En el caso del Grupo de Danza Minerva Tapia, quien presentó las piezas “Aura” creada por la directora y coreógrafa de esta agrupación, Minerva Tapia, así como “Cuerpitos Fronterizos”, son dos piezas clásicas de este colectivo, la primera de ellas creada y estrenada por primera vez en el año 2013 y la segunda de ella en el año 2008.

Pese a que en el pasado el punto a favor para esta agrupación era la pulcra técnica y estética dancística de sus bailarinas integrantes, había una gran carencia en términos de interpretación, así, entonces veíamos cuerpos que nos brindaban una danza excelentemente bien ejecutada pero sin alma.

La noche del jueves, el Grupo de Danza Minerva Tapia por fin dio en el clavo, en el caso de “Cuerpitos Fronterizos”, el dueto mostró inteligencia corporal, honestidad interpretativa, cero impostación gestual y una de sus intérpretes no era la clásica bailarina espigada que Minerva Tapia acostumbra incluir en sus cuerpos de baile, al contrario, punto que lejos de restarle a la bien trazada coreografía, le anota un punto a favor a la directora y coreógrafa, así como a su pieza.

Posteriormente se presentó la pieza “Exiliados” de la agrupación Contracuerpo Laboratorio Escénico, que dirige el coreógrafo y bailarín Jorge Domínguez, una pieza de estreno en donde le vimos a Jorge Domínguez una alineación dancística nueva, a excepción de Raúl Talamantes, quienes mostraron un trabajo sin muchas pretenciones, pero que sin duda expone el colmillo creativo de su autor.

En tanto que su ejecución imprecisa, le resta a la pieza, tal vez fue la emoción de sus jóvenes bailarines, tal vez faltó ensayo, lo que sí y para regocijo de su creador es que nos brindó momentos disfrutables, nos dejó ver su danza, el trazo coreográfico tenía sentido y además expuso nuevos actores.

Volviendo a los factores que demeritan a la muestra dancística, diremos que, la convocatoria que el mismo CECUT lanzó para invitar a las agrupaciones locales a participar, me hace ruido el hecho de que las bases de participación de la misma no concuerden con lo que vimos en escena el día inaugural de la muestra, considerando que dicha convocatoria considera en sus bases, específicamente en el punto 4,  “No serán consideradas las obras que hayan sido presentadas en emisiones anteriores a la muestra”, punto que se contraviene en que las dos piezas presentadas por el Grupo de Danza Minerva Tapia ya habían sido presentadas en pasadas emisiones de la muestra en cuestión. Mientras que el punto 6, “la Selección tomará en cuenta criterios tales como: calidad técnica e interpretativa de los bailarines, claridad en el concepto escénico, calidad de la producción de la puesta en escena”; si realmente hubiese sido respetado por el Consejo Curatorial, hubiesen dejado fuera de toda participación a Subterráneo Danza Contemporánea y su propuesta “Contraluz”.

Sin duda, la añoranza por pasadas organizaciones de esta muestra es ineludible, cuando había crítico invitado, cuando CECUT producía año con año una puesta dancística para un grupo local seleccionado con menos prejuicio. Hoy en día pareciera que la Muestra Internacional de Danza Cuerpos en Tránsito está hecha a capricho, desde el sentido de lo amateur; si también consideramos lo desafortunado del video exhibido el pasado jueves, cuya infantil narración, sin intención y con errores garrafales, refirió una historia mutilada sobre un Cuerpos en Tránsito que hace un poco más de una década era una organización de orgullo para la Red Nacional de Festivales, para una audiencia que entonces crecía, y para agrupaciones dancísticas locales verdaderamente preocupadas por generar propuestas dignas de aplaudir y de admirar.