- Aunque la prescripción positiva es una vía legal para obtener la propiedad de un inmueble, expertos advierten que procesos mal ejecutados pueden derivar en conflictos hereditarios y cargas fiscales de hasta el 35% al momento de vender.
Tijuana– Adquirir la propiedad legal de un inmueble mediante la figura de la prescripción positiva puede parecer una solución definitiva, pero sin el análisis adecuado, representa un riesgo patrimonial considerable.
La asesora inmobiliaria y socia del Colegio de Abogados de Tijuana, Lersa Mercadillo, advirtió que detrás de una sentencia de prescripción pueden esconderse conflictos familiares, documentos de origen dudoso y, sobre todo, un impacto fiscal que muchos propietarios desconocen hasta que intentan comercializar el bien.
La también expresidenta de AMPI Tijuana explicó que, si bien la prescripción es un recurso jurídico válido para quienes poseen un bien de forma pacífica, continua y de buena fe, el problema surge cuando se utiliza para evadir juicios sucesorios tras el fallecimiento de un familiar.
En estos casos, otros herederos con derechos legítimos podrían impugnar la propiedad, incluso si esta ya cuenta con registro oficial. Por ello, la especialista enfatizó la importancia de revisar minuciosamente el antecedente registral y el contexto del juicio antes de realizar cualquier transacción, especialmente si la resolución es reciente.
En el ámbito tributario, Mercadillo señaló que el costo de «no saber» puede ser muy alto. Al no contar con una factura de adquisición previa, el cálculo del Impuesto sobre la Renta (ISR) podría aplicarse sobre el valor total de la operación, generando impuestos que oscilan entre el 20% y el 35% del precio de venta.
Ante este panorama, la experta recomendó a la ciudadanía buscar asesoría integral antes de iniciar un juicio de prescripción, garantizando que el ahorro de hoy no se convierta en un conflicto legal o una pérdida económica irreparable mañana.





















