**La infraestructura verde es una alternativa estratégica para el tratamiento y reúso del agua en comunidades rurales
TIJUANA BC, 09 de abril de 2026.- Frente a la crisis climática y el creciente estrés hídrico que enfrenta el país, los humedales artificiales han cobrado relevancia como una solución eficaz para la gestión responsable del agua, ya que combinan tratamiento, reúso y restauración ecológica en un mismo sistema.
Así lo explicó Octavio López, director de la asociación ecologista Nación Verde, quien indicó que estos sistemas replican los procesos naturales de humedales marinos y lacustres mediante el uso de plantas, suelo y microorganismos, lo que permite depurar aguas residuales de manera eficiente sin recurrir a químicos agresivos.
“Los humedales artificiales son una alternativa estratégica dentro de las soluciones basadas en la naturaleza, ya que además de limpiar el agua, restauran procesos ecológicos y generan beneficios directos para las comunidades”, apuntó.
El activista mencionó que Nación Verde, en colaboración con el equipo de Restaura, ha impulsado el desarrollo de este tipo de infraestructura en distintos puntos del país, destacando proyectos como el Humedal Marquesa, donde se integran tratamiento hídrico, regeneración del paisaje y restauración ambiental.
Asimismo, subrayó que estos sistemas funcionan como filtros naturales capaces de eliminar materia orgánica, nitrógeno, fósforo e incluso ciertos metales pesados, al tiempo que convierten espacios degradados en hábitats que favorecen la presencia de polinizadores y aves migratorias.
“Además de tratar el agua, los humedales contribuyen a la recarga de acuíferos, ayudan a regular la temperatura y pueden reutilizar el recurso en riego agrícola, áreas verdes o procesos industriales, fortaleciendo la economía circular”, afirmó.
En regiones áridas, dijo, esta infraestructura verde representa una oportunidad para generar nuevos corredores biológicos y fortalecer la biodiversidad local, al mismo tiempo que reduce la presión sobre las fuentes de agua potable y mejora la resiliencia de las comunidades rurales.
Finalmente, Octavio López destacó que comprender los territorios como sistemas vivos es clave para enfrentar los retos actuales, por lo que la implementación de humedales artificiales es, sin duda, una estrategia viable para construir entornos más sostenibles, eficientes y preparados frente a la escasez hídrica.





















