EL CODEEN RESPALDA BYPASS COMO CLAVE PARA SEGURIDAD Y DESARROLLO

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ENSENADA BC, 29 de marzo de 2026.- El tramo carretero alterno, conocido como “bypass”, es la respuesta a más de dos décadas de gestiones impulsadas por la ciudadanía y los sectores productivos de Ensenada.

Hoy, este proyecto no solo representa una solución estructural a la movilidad local, sino una obra de profundo sentido social: proteger la vida, mejorar la calidad de los traslados y garantizar el bienestar de miles de personas que diariamente dependen de esta ruta.

Más allá de su impacto en la conectividad, se trata de una infraestructura estratégica que busca reducir riesgos, evitar tragedias y brindar mayor seguridad en una de las vialidades más importantes de la región. Al mismo tiempo, permitirá un traslado más eficiente de mercancías y fortalecerá los vínculos comerciales entre Baja California y California, consolidando un beneficio económico que también incide directamente en la estabilidad de la población.
Además, el “bypass” podría detonar nuevos polos de desarrollo, impulsando inversión, empleo y crecimiento regional.
Héctor Uraga Peralta, presidente del Consejo de Desarrollo Económico de Ensenada (Codeen) explicó que la obra autorizada por la Federación ha sido resultado de un proceso técnico y ciudadano, alineado a los planes de desarrollo. Sin embargo, enfatizó que el valor principal del proyecto radica en su impacto humano.

“Salvaguardar la vida y la integridad de las personas va por encima de cualquier otra cosa”, señaló, al recordar que el colapso de la carretera durante el deslizamiento de la carretera Escénica Tijuana-Ensenada de 2013 dejó víctimas mortales y accidentados, una herida que aún permanece en la memoria de la comunidad.

En ese sentido, subrayó que el proyecto de “bypass” representa una respuesta necesaria para evitar que una situación similar vuelva a poner en riesgo a la población, al tiempo que asegura la continuidad de la actividad económica y turística de la región.

No obstante, el proyecto también abre una oportunidad para hacer las cosas mejor. Uraga hizo un exhorto a las autoridades para garantizar un Manifiesto de Impacto Ambiental sólido, transparente y riguroso, que permita atender las preocupaciones expresadas por grupos ambientalistas y especialistas.
Reconoció que es fundamental escuchar y atender estas voces, así como asegurar que el desarrollo de la obra no comprometa los ecosistemas de la región, sino que incorpore medidas de protección como la conservación de especies endémicas y la promoción de un cultura de respeto ambiental entre residentes y visitantes. Pues además de sostener la vida, la naturaleza es también una de las bases de la economía.
“El desarrollo no debe estar peleado con el cuidado del entorno. Hoy tenemos la oportunidad de construir una obra que no solo salve vidas, sino que también respete la
riqueza natural que nos define como región”, planteó.
Finalmente, hizo un llamado al sector empresarial y social para sumarse de manera organizada al proyecto, estableciendo vínculos con los tres órdenes de gobierno, de modo que las comunidades de El Sauzal, Ensenada y San Quintín participen activamente y se beneficien tanto en lo social como en lo económico.