Por Xóchitl Contreras Leal
- La directora de la paraestatal, Mónica Vega Aguirre, destacó que por segundo año consecutivo se consolidó una agenda de sensibilización que incluyó desde carreras atléticas hasta la inauguración de espacios educativos en El Trompo, reforzando la cultura del ahorro y uso responsable.
Tijuana.- Con un alcance histórico de 8 mil 500 personas, la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT) concluyó con éxito las actividades del “Mes del Agua”, una iniciativa que durante marzo llevó educación, deporte y conciencia ambiental a diversos sectores de Tijuana y Playas de Rosarito.
La directora general de la paraestatal, Mónica Vega Aguirre, subrayó que estas acciones en territorio complementan la robusta inversión en infraestructura hídrica impulsada por la gobernadora Marina del Pilar Avila Olmeda. «Además de invertir en tuberías y plantas, es fundamental que el cuidado del agua se viva todos los días en el hogar y las escuelas», afirmó la funcionaria durante el cierre de las jornadas.
Entre los hitos de este año destaca la inauguración del nuevo Espacio de Cultura del Agua en el Museo Interactivo El Trompo, un lugar diseñado para que la niñez comprenda de forma lúdica el ciclo del agua. Asimismo, se lanzó la convocatoria para el concurso de oratoria “Voces por el Agua 2026”, cuya final se llevará a cabo el próximo 21 de abril en el CECUT, invitando a estudiantes de secundaria a proponer soluciones para el uso responsable del vital líquido.
La participación ciudadana alcanzó su punto máximo con la cuarta edición de la carrera “Guardián del Agua”, la cual duplicó su asistencia al reunir a más de 2 mil corredores. A esto se sumaron recorridos técnicos en plantas de tratamiento y el programa infantil “Lo que las gotas cuentan”, donde a través de cuentacuentos se instruyó a los más pequeños sobre la importancia de sustituir mangueras por escobas en las labores de limpieza.
Con más de 20 actividades estratégicas, la CESPT busca reafirmar su compromiso de no solo administrar el recurso, sino de encabezar un cambio cultural en Baja California que garantice la seguridad hídrica para las futuras generaciones mediante la corresponsabilidad entre gobierno, industria y sociedad.





















