CIUDAD DE MÉXICO, 23 de junio de 2026.- Con el Mundial ya en marcha, la CDMX enfrenta una presión de movilidad sin precedentes: más de 5,5 millones de turistas adicionales han llegado a la ciudad, aumentando la presión sobre la movilidad en una de las ciudades más congestionadas del mundo. Según el último Índice TomTom, los conductores capitalinos pierden 184 horas al año en embotellamientos, más de 7 días completos.
En la CDMX, el 65% de los 9 millones de capitalinos que se desplazan a diario depende del
transporte colectivo concesionado, según reporta la Asociación Mexicana de Transporte y
Movilidad (AMTM). En este sistema, que incluye microbuses y combis, el único método de
pago aceptado es el efectivo en mano, sin comprobante ni historial de uso. Incluso en el
Metro, la recarga de la tarjeta de movilidad ocurre mayoritariamente en taquilla y en
efectivo.
Esto termina generando largas filas, pérdida de tiempo, fricción y un sistema que, sin
quererlo, desincentiva su propio uso frente al automóvil privado. No obstante, esa presión
sobre las vías puede solucionarse con la tecnología conversacional que ya está redefiniendo
la forma en que las grandes capitales de la región conectan a sus habitantes con el
transporte público.
“El gran obstáculo del transporte público en México hoy no es solo la infraestructura: es la
fricción. Mientras comprar un boleto implique buscar cambio exacto o hacer fila en una
taquilla, el auto siempre ganará. En este sentido, herramientas tecnológicas como
WhatsApp pueden ser el puente entre la intención de mejorar la movilidad y el cambio real
de comportamiento”, sostiene Fabiola Jiménez, Country Manager de Infobip en México.
El último Messaging Trends Report de Infobip, compañía global de comunicaciones en la
nube AI-first, destaca que WhatsApp facilita el 91% de las interacciones de IA conversacional en México, con un crecimiento interanual del 25%, y alcanza al 90% de los usuarios en el país.
En un momento clave, en el que para la AMTM, el camino pasa por crear zonas de acceso
exclusivo para transporte público, como el Centro Histórico, y aplicar un impuesto por
congestión a quienes quieran circular en ellas con auto particular. La tecnología puede
facilitar e incentivar el uso del transporte urbano.
Desde la plataforma de WhatsApp es posible comprar boletos, recargar tarjetas, recibir
atención al cliente, todo sin efectivo y sin apps adicionales. El usuario no necesita aprender nada nuevo porque no requiere hardware adicional, cuenta bancaria ni ningún
conocimiento técnico.
“En São Paulo, una de las capitales más grandes de la región, ya están utilizando WhatsApp
para digitalizar completamente la experiencia del transporte público. Trabajamos con
Autopass, la empresa más grande de movilidad urbana de la ciudad, y logramos
implementar la solución en menos de 48 horas. Hoy el 75% de los pasajeros resuelve sus
dudas mediante autoservicio en WhatsApp”, agrega la ejecutiva de Infobip.
La CDMX figura entre las ciudades con mayor congestión vial del mundo, con un costo real
en la vida de sus habitantes: horas perdidas, productividad que se evapora y estrés
acumulado día a día. Las ciudades que transformaron su movilidad no esperaron la
infraestructura perfecta. Lo hicieron eliminando una fricción a la vez.





















