ENSENADA BC, 07 de mayo de 2026. – Centro SICT Baja California informó sobre la existencia de programas de conservación rutinaria y periódica en la red federal, pero reconoció que hay limitaciones en cobertura, oportunidad y suficiencia presupuestal para obras nuevas.
Durante un encuentro técnico con el Colegio de Ingenieros Civiles de Ensenada (CICE) encabezado por Ricardo Herrera Magdaleno, el director general del Centro SICT, Enrique Sydney Caraveo Acosta, ponderó la función de la dependencia en la validación técnica, gestión de recursos y articulación de proyectos ante instancias federales.
El funcionario invitó al CICE y otros organismos empresariales a impulsar las obras que requiere la comunidad a través del SICT como gestor, pero condicionando el avance a la existencia de proyectos ejecutivos sólidos, viables y debidamente sustentados.
En el encuentro se destacó la necesidad de transitar de un esquema reactivo a uno preventivo, mediante planeación multianual de conservación, priorización técnica de tramos críticos y fortalecimiento de señalamientos.
Se propuso intervenciones estructurales en pavimentos deteriorados y la posibilidad de que el CICE participe en la identificación y priorización técnica de segmentos carreteros para optimizar la aplicación de recursos disponibles.
Caraveo Acosta se refirió a la zona de fallas geológicas y confirmó que la autopista escénica presenta condiciones geotécnicas complejas derivadas de fallas activas previamente identificadas desde su etapa de concepción.
El Centro SICT reconoció que aunque existe monitoreo permanente, hay
imposibilidad técnica de predecir eventos de inestabilidad; por lo que se deben hacer intervenciones correctivas conforme evolucionen las condiciones del
terreno.
Enfatizó el funcionario, que, si bien la autopista continúa operando, su
comportamiento estructural está sujeto a factores geológicos no controlables,
lo que obliga a mantener esquemas de vigilancia, mantenimiento y respuesta
inmediata.
Dijo que la alternativa a esa condición es el Bypass Jatay – Libramiento Norte
(~23 km), proyecto identificado como estratégico para la movilidad regional y
la despresurización del tránsito pesado dentro de la ciudad.
El principal obstáculo señalado es la liberación del derecho de vía, donde se
ha presentado resistencia significativa de propietarios de predios, a pesar del
beneficio directo en plusvalía y conectividad, señaló Enrique Sydney Caraveo
Acosta.
Durante la reunión la membresía del CICE y el titular del centro SCIT
coincidieron en que el proyecto ha sufrido modificaciones de trazo y que la
falta de consenso social ha retrasado su ejecución.
El Centro SICT manifestó interés en impulsar el proyecto, condicionado a la
resolución del corredor San Miguel – El Sauzal – UABC – Puerto de
Ensenada, que se destaca como un eje logístico prioritario que vincula la
actividad portuaria, académica e industrial de la región.
El proyecto ha sido impulsado parcialmente por el sector empresarial
mediante financiamiento para estudios técnicos, incluyendo levantamientos
topográficos y análisis preliminares, reconoció Caraveo Acosta.
El presidente del CICE Ricardo Herrera Magdaleno refirió las gestiones para
asignación de recursos federales iniciales, lo que abre la posibilidad de
avanzar en etapas de ejecución de varios proyectos, siempre que se consolide
su validación técnica y priorización institucional.
En este listado están el Libramiento Norte primera etapa y continuidad a
Maneadero, proyecto con más de dos décadas en proceso, sin consolidación
integral.
Las principales problemáticas identificadas para ese propósito incluyen:
ejecución parcial sin continuidad funcional, falta de conexiones estratégicas y
limitaciones presupuestales.
El dirigente reiteró la importancia como infraestructura para la movilidad
regional, particularmente en la conexión segura norte-sur del municipio de la
Carretera Ensenada – Lázaro Cárdenas (Maneadero parte alta), tramo
prioritario debido al incremento en demanda vehicular y la necesidad de
modernización y ampliación
Entre otras obras estratégicas está la ruta Ensenada – El Chinero – Ojos
Negros (Km 4.5 al 45), por su potencial estratégico para el desarrollo
económico regional, descongestión de rutas tradicionales, actividad agrícola y
logística.
En el encuentro se hizo mención de que el crecimiento sostenido del turismo
en el Valle de Guadalupe ha superado la capacidad de su infraestructura vial lo
que genera saturación en temporadas altas y la falta de infraestructura para
soportar la demanda.
Herrera Magdaleno manifestó la disposición del CICE de participar en la
elaboración de estudios y proyectos ejecutivos y propuso fortalecer la
vinculación entre niveles de gobierno para atender estas vías bajo criterios
técnicos y de impacto social.
Planteó la necesidad de institucionalizar su participación en procesos de
planeación y la importancia de establecer esquemas de colaboración formal
con autoridades.
El encuentro concluyó con el compromiso de establecer mecanismos formales
de seguimiento, integración de una cartera priorizada de proyectos y
fortalecimiento del trabajo conjunto entre el CICE y el Centro SICT Baja
California.
En la reunión se evidenció que el principal reto no radica únicamente en la
disponibilidad de recursos, sino en la capacidad de estructurar, gestionar y
sostener proyectos de infraestructura bajo criterios técnicos, institucionales y
de largo plazo, con participación del gremio especializado y coordinación
efectiva entre los distintos niveles de gobierno.
Estuvieron presentes en la reunión: Juan José Pulido Baños, subdirector de
Obras y Sergio Barranco Espinoza de la Unidad General de Servicios
Técnicos.





















